Historia
Las Islas Cíes fueron llamadas, en la antigüedad, Siccae (áridas). En ellas se han encontrado restos arqueológicos que datan la presencia humana sobre el 3500 a.C. Sin embargo, los restos del primer asentamiento humano, del cual se tiene constancia, son un castro de comienzos de la Edad de Hierro.
En la Edad Media, las Cíes fueron habitadas por monjes de diversas órdenes. Los benedictinos estuvieron allí en el siglo XI, las abandonaron y volvieron a finales del siglo XIII. En el siglo XIV se asentaron en ellas los franciscanos. La Orden de Cluny también pasó por allí. De estas sucesivas ocupaciones de las islas quedaron como pruebas los monasterios de San Estevo -en la Isla de O Faro- y de San Martiño -en la isla de su nombre- así como una fábrica de salazón, sobre cuyos restos se ha construido un restaurante. Las idas y venidas de los monjes se debían a los continuos ataques que sufría el archipiélago -en gran parte por su cercanía a la ciudad de Vigo- por parte de piratas turcos y normandos, y también de armadas invasoras (como por ejemplo la armada inglesa, comandada por Francis Drake) que luego utilizaban las islas como base de operaciones. Esta situación se prolonga hasta el siglo XVIII, y esto acabará con el despoblamiento del archipiélago.Información
Las Islas Cíes o, como las llamaron los romanos en su época, Islas de los Dioses son un paraíso tanto para las aves que anidan en sus acantilados, como para las diversas especies que allí se encuentran, pero además lo son para el visitante que puede disfrutar de sus bellos entornos naturales, de sus playas, de su tranquilidad, etc.
Estan situadas en la entrada de la Ría de Vigo, el archipiélago está formado por tres islas: Isla de Monte Agudo (o del Norte), Isla de O Faro e Isla de San Martiño (o del Sur). Las dos primeras están unidas entre sí por un largo arenal -la playa de Rodas- en el medio del cual hay una laguna. Fue declarado Parque Natural en 1980 y Parque Nacional en 2002.
La única vía de acceso a las islas es el servicio de transporte marítimo de pasajeros (con salidas desde Vigo, Cangas y Baiona) durante los meses de verano y en Semana Santa, si el tiempo lo permite. La Isla de San Martiño o del Sur es la única que no está comunicada por línea regular (solo pueden acceder a ella embarcaciones privadas).
Playas
En el corazón del Parque Nacional de las Islas Atlánticas -las islas Cíes- el visitante podrá gozar del sol y del mar en las playas que nos ofrece este bello entorno natural. Las playas se han ido formando en la ladera oriental, que presenta un perfil más suave, frente a la vertiente occidental en la que la acción erosiva del mar ha dado lugar a altos acantilados y cuevas.
Un paseo por estas playas, con arena fina y blanca, y un baño en esas aguas cristalinas del Océano Atlántico suponen un placer para los sentidos del visitante.
- Playa de Rodas
- Playa de Bolos
- Playa de Nuestra Señora
- Playa de Cantareira
- Playa de Margaridas
- Playa de Mixueiro
- Playa de Areiña
- Playa de San Martiño
- Playa de Figueiras
Rutas de senderismo
Los senderos señalizados en el archipiélago de Cíes permiten realizar un total de 4 rutas autoguiadas en las islas de O Faro y de Monte Agudo.
- Ruta del Monte Faro
- Ruta del Faro de A Porta
- Ruta del Alto del Príncipe
- Ruta del Monte Agudo
Fauna y Flora
El archipiélago de Cíes posee una extraordinaria riqueza, tanto terrestre como marina, en cuanto a vegetación y especies animales.Los Faros
En tiempos pasados, antes de la construcción de los primeros faros, las familias de los marineros colocaban luces en zonas elevadas de la costa para poder orientar los barcos en su aproximación a tierra y prevenirlos sobre zonas peligrosas.
Con el auge del comercio naval, los navegantes empezaron a preocuparse en mayor medida por la seguridad de sus embarcaciones y tripulaciones, lo que conllevó un incremento en la construcción de faros. En la actualidad, muchos de esos faros y sus habitantes (los fareros) han perdido su uso inicial.
En las islas Cíes podemos ver cuatro: Faro del Monte Faro, Faro de A Porta, Faro de Monte Agudo (o Faro de O Peito) y Faro de Bicos.



